el fin, otra vez


Si estás leyendo esto después del 23 de septiembre de 2017 hay dos opciones,  o  eres un superviviente del apocalipsis y la humanidad logro preservar parte de internet grabando cadenas binarias en el ADN de los tardígrados o la otra opción, la aburrida es que el mundo no se haya terminado y todo siga igual, con toda esa innecesaria vida revoloteando por ahí.

Parece una afición insana la desesperada llamada al fin de los tiempos pero los teóricos apocalípticos nunca descansan y su larga lista de posibles fechas finales es larga. El mundo se va a acabar,  una frase que  llevamos escuchando desde los albores de la humanidad y que engloba todo nuestro ego como especie.
El mundo se acaba a diario para muchas personas pero aun después de que el ultimo humano haya dejado de existir el mundo seguirá y aun después de que toda la vida sobre la tierra se extinga y no quede animal, planta o microorganismo, el frio yermo rocoso o la caliente caldera interminable seguirá siendo un mundo y lo único que se necesita es un espectador de este. 

La insistente llamada de atención de estos grupos alarmistas, intenta dar sentido a sus vacías vidas desperdiciadas en tardes de culto y también pretenden convencerse a sí mismos del peso de sus ideales y la razón de sus líderes. 

Saben que en el fondo no van a convencer a las personas de que el apocalipsis es hoy, pero el placer momentáneo de ser el portavoz de la absoluta y ultima verdad en la tierra les genera el justo impulso para continuar en su vida de mentiras y fabulas, el fin del mundo no es hoy pero da igual siempre habrá más fechas en la larga lista.