Las torturas de la "Santa" Inquisición - La rueda para despedazar.

El blog tiene algunos problemas técnicos, ya casi resueltos, por lo que se me a dificultado actualizar entradas, pero, aquí les tengo ya la tortura de esta semana y quizá se trate de una de las mas sádicas formas de tortura y asesinato de la inquisición, estoy hablando de la rueda, técnica en la que su ejecución consistía de dos partes o fases, en primer lugar se ataba al reo sobre una mesa, inmovilizándolo completamente, y dejado sus extremidades al alcance del verdugo, el que procedía a triturar sistemáticamente las articulaciones del infeliz con una pesada vara metálica, golpeando al acusado hasta haberle roto todos los huesos, pero sin golpearlo mortalmente, la segunda fase consistía en colocarlo en una rueda de carro, de manera que sus tobillos tocaran su cabeza, luego la rueda era puesta sobre un mástil y elevada.
La víctima se transformaba, según nos cuenta un cronista alemán anónimo del siglo XVII, "en una especie de gran títere aullante retorciéndose, como un pulpo gigante de cuatro tentáculos, entre arroyuelos de sangre, carne cruda, viscosa y amorfa mezclada con astillas de huesos",  cabe destacar que este fue un método extremadamente común,  en algunas partes era el más  usado después de la horca.

La condena a ser quebrado y colocado en la rueda, significaba que tendrías una muerte lenta que se prolongaba a veces hasta un día, cabe mencionar que también se quebraban las costillas lo cual convertía el solo hecho de respirar en un suplicio. Generalmente eran víctimas de cuervos y otras aves que vaciaban sus ojos y comían de sus heridas todo mientras sufría el más espantoso dolor, la verdad es que aparte de lo gore y sádica de esta técnica, es muy original lo que demuestra que a estas personas lo que menos les faltaba era imaginación.

Comparte esta entrada

votar

6 comentarios:

Publicar un comentario

No trolees o sera tu sangre la que correra